Hoy me prometí que todo irá mejor
Desolado, desauciado y desamparado. Este poema surge de una noche de tormenta en el corazón. Se compone como una plegaria al dios interior y su respuesta.
Hoy me prometí que
todo irá mejor
Hoy me prometí que todo irá mejor
me sentía como regularmente,
en búsqueda de
mundo y de sentido
el toque sincero de alguien que cuidará de ti
Nadie me lo podía dar,
así que decidí
hacerlo yo
al fin, ya he ofrecido ese mismo amor a otros
Amor que he matado y enterrado por el bien de la trama
(para que nadie se
aproveche de mí)
y en ese momento de deliciosa desolación
una intuición desde todos los tiempos de mi vida:
Manos suaves que levantan mi rostro del barro
y prometen que todo irá mejor
Amor sin culpa, pecado ni castigo
un lugar donde pueda olvidar el miedo
al mundo,
a la vida,
a mis manos
frías que no pueden olvidar
Cambio de tonalidad y del otro lado
un niño llora porque sus padres lo olvidaron en la escuela
Del otro lado estaba yo
con la cabeza en el barro porque no me gusta el fútbol
con esos ojos que piden que los sostengan
y un orgullo terrible porque todo lo lastima
No había nadie
que lo consolara
No quería a nadie
porque le enseñaron que en la vida estamos solos
en perfecto balance con la soledad del cosmos
atrapados a miles de kilómetros de distancia
muertos al encontrar alguno como nosotros
[Muerte aquí significa
destrucción]
Bodas de miel y vino
El hogar que quemé antes de salir
El hogar que construí de las cenizas
Comentarios
Publicar un comentario